"¿Problemas? ¡Estamos mejor que nunca! Nuestras ventas están aumentando, los clientes están satisfechos. Nuestro negocio va por buen camino. No hay nada de qué preocuparnos".

Estas fueron las palabras del Director de una empresa al preguntarle cuáles eran las áreas más débiles que consideraba que debían mejorar. Para él la empresa no tenía dificultades, pero al cabo de un año los problemas salieron a la luz causando un gran daño en la organización tanto en lo financiero como en lo operativo.

Si hay algo o alguien que no tenga problemas, no está vivo. Los problemas son parte de la vida y hay que hacer el esfuerzo para identificarlos a tiempo y resolverlos. Cuando una organización alega que no tiene problemas, no se está dando cuenta que ese ya es el peor problema que puede tener.

Publicado en Gestión de la Calidad